Abro tus piernas
y te penetro
corazón adentro
corazón adentro.
Termino la primera,
y sin pensarlo
deslizo suavemente mis dedos
hacia tu punta extrema derecha;
y te sigo penetrando
voy más hacia el centro
mis ojos arden de cansancio
y me dejas sin aliento.
Y quiero acabarte,
pero,
¡No puedo!
Y aún así sigo,
y me sumerjo, y me sumerjo
ya se me acaba el día,
y te agradezco,
¡Mi querido libro
lo que de tí estoy leyendo!
Título, Mi querido libro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario